jueves, 22 de diciembre de 2016

Otro tipo de feminista, soy una mala feminista: Madonna y performatividad

David Reyes
La que se deja la barba

Dedicado con cariño a Luis, conocedor y fan de Madonna.

Madonna es una de las artistas sobresalientes de nuestra época. El 9 de diciembre del presente año, la revista Billboard nombró a la cantante estadounidense como mujer del año. Con una larga carrera, varios éxitos y reconocimientos, cualquier escrito sobre ella se opaca al tener en cuenta las diferentes facetas y el poderío de su mensaje. Desde 1983 con el álbum Madonna hasta el 2015 con su más reciente trabajo de estudio Rebel heart nos expone las formas de la reinvención en una época exigente de constante novedad.
El discurso de Madonna fue reproducido en varias notas. Su mensaje sobresale por ser una demanda abierta sobre la disparidad de género. La cantante agradece al ser reconocida tras 34 años de carrera en donde ha experimentado “el sexismo y la intimidación constante y el abuso implacable”. La figura de la artista nos transporta a diferentes performances; uno de los más sobresalientes fue la actuación junto con Britney Spears y Cristina Aguilera. El mítico beso entre las artistas causó revuelo.
La piedra de toque para la artista fue David Bowie, consideró que no había reglas. Más tardé comprendió que las reglas se maximizan para las mujeres: “Cuando eres mujer tienes que jugar el juego. Se te permite ser linda y sexy pero no parezcas inteligente. No tengas una opinión que no esté alineada con el status quo”. Podemos pensar en lo limitante de cierta performatividad del género que se nos impone a partir de que somos enunciados como hombres o mujeres. Las formas en las que seremos educados están determinados desde la cuna. Madonna, así como varias personas, han jugado con los linderos.
El empoderamiento de la feminidad es uno de los temas que aparece en el discurso de la artista: “Se te permite ser cosificada por los hombres y vestirte como una puta, pero no puedes apropiarte de tu putez. Ni se te ocurra... compartir tus propias fantasías sexuales con el mundo”. Dicen por ahí que cualquier tipo de sexualidad que no sea para consumo masculino heterosexual es mal visto. “Did I say something wrong? Oops, I didn't know I couldn't talk about sex. [I musta been crazy] dice la canción Human nature.
Podría parecer contradictorio el mensaje de Madonna con los diferentes espectáculos realizados durante su carrera y la forma en que ha explotado su sexualidad, no obstante su discurso señala esta posible disyuntiva: “Camille Paglia, la famosa escritora feminista dijo que retrasé al colectivo femenino por haberme cosificado sexualmente. Entonces pensé ah, si eres feminista, no tienes sexualidad. La tienes que negar. Entonces dije a la mierda todo, soy otro tipo de feminista, soy una mala feminista”. Nuevamente se pone entre dicho el carácter sexual de la mujer y las formas de serlo. Fácilmente podemos recordar la frase de Simone de Beauvoir: No se nace mujer, se llega a serlo.
La cantante llega a criticar la ambivalencia de actitudes entre representaciones de los géneros. Mientras que Prince aparecía con medias de red, tacones y lápiz de labios, a la cantante se le comparó con Satanás: “Esa fue la primera vez que entendí que las mujeres no tenemos la misma libertad que los hombres”. El problema radica precisamente en determinar lo masculino y lo femenino. Ella siempre ha transitado por la androginia y para ejemplo tenemos su icónica representación en los Video Music Awards del 2003 donde aparece desde lo alto de un pastel de bodas, de traje y sombrero de copa cantando una mezcla de las canciones Like a virgin y Hollywood. Es posible que el escozor provenga de la reapropiación de su sexualidad de forma pública. Como una antigua sacerdotisa ella se reafirma metafóricamente como una virgen, shiny and new.
Muchos considerarán que su trayectoria y sus letras carecen de importancia. Hablar de la artista podría tacharse de banal cuando tenemos figuras tan sobresalientes como Bob Dylan. No obstante en sus letras y videos podemos hallar críticas sobre problemas contemporáneos. En el 2003 salió el primer sencillo homónimo del álbum discográfico American Life, el video fue censurado por retratar y hablar sobre el estilo de vida norteamericano. La crítica contra al presidente de ese entonces, George W. Bush y la invasión de Irak era evidente en la propuesta de la artista:
I tried to be a boy, I tried to be a girl
I tried to be a mess, I tried to be the best…
Fuck it... Yeah, Fuck it

I’m drinking a soy latte
I get a double shote
It goes right through my body
And you know I’m satisfied

I drive a mini cooper
And I’m feeling super-dooper
Yo they tell I’m a trooper
And you know I’m satisfied.

Al final el video tuvo que ser reeditado para quitarle la carga política. Entre las escenas del video original podemos apreciar una pasarela de modas con temática militar. Aparecen carros, tanques, mujeres militares y un niño iraquí. Considero que una de los mensajes más sobresalientes aparece en una escena grabada en el baño. En ésta se observa una coreografía con mujeres militares ajustando sus ropas de batalla. Madonna toma un cuchillo y escribe de forma violenta en la pared del baño: protect me. El mensaje puede ser tomado como una crítica ante la justificación de la intervención norteamericana por esas fechas. La historia no ha cambiado mucho si tomamos en cuenta los conflictos actuales en medio oriente y los ataques en Europa. La lucha contra el narcotráfico en México resultó en una carnicería que sigue aumentando cifras alarmantes de desaparecidos y asesinados. El comercio de armas parece estar justificado para la protección personal o nacional. El problema radica en una ambivalencia entre la opulencia, las exigencias sociales y la desigualdad económica. Madonna sigue siendo muestra de esa paradoja contemporánea.

I got a lawyer and a manager
An agent and a chef
Three nannies, an assistant
And a driver and a jet
A trainer and a butler
And a bodyguard or five
A gardner and a stylist
Do you think I’m satisfied.

El anterior párrafo podría ser el himno de varios de los políticos de nuestro país, ahora incluso con la desaparición del ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte podemos pensar en si está realmente satisfecho.
Madonna es y seguirá siendo una figura emblemática para nuestra cultura contemporánea. La proximidad entre contextos es cada vez más corta. El discurso de la cantante estadounidense viene siendo una aportación más de la gran fuerza que ha venido demostrando desde sus inicios:
Go hard or go home zone, bitch

I'm Madonna, these hoes know.  

Bienvenidos a Ciudad República

En el 2012 se estrenó en Estados Unidos la serie animada La leyenda de Korra. Creada por Michael Dante y Bryan Konietzsko, la caricatura sucesora de La leyenda de Aang: el último maestro aire presenta un ambiente oriental con personas capaces de controlar algunos elementos: agua, fuego, tierra y aire. El planteamiento político fue uno de los aspectos elogiados de la serie. A través de las cuatro temporadas, fuimos testigos de las peripecias de la protagonista y de su entorno. Podemos concentrarnos en dos elementos: el carácter político y la figura del héroe.
La serie nos invita a observar los conflictos de una ciudad que en principio estaba pensada para ser ejemplo de justicia. No obstante, conforme pasan los capítulos y las temporadas nos encontramos con los problemas de la monarquía, el anarquismo, el fascismo, la teocracia y el comunismo.
Welcome to Republic City es el título del primer capítulo de la serie. El problema social presentado es la relación entre aquellos capaces de controlar los elementos y aquellos que no tienen un poder. Surge de esta disparidad un movimiento llamado igualitarios (equialists) quienes buscan borrar la brecha entre ambas clases. El símil no es gratuito puesto que podemos pensar en los diferentes movimientos que han buscado el reconocimiento de las diferencias como la disparidad entre géneros o el conflicto racial. Las acciones radicales presentadas son las consecuencias de esta búsqueda por la igualdad. No obstante, el mensaje pone en claro que cada una de estos movimientos tiene un objetivo loable: la construcción de una sociedad más justa. No es de extrañarnos que podamos relacionar la serie con el diálogo platónico La república en donde se discute, entre otros, el problema de la justicia y de las formas justas de gobierno. A partir de esta narrativa política aparece otro elemento que participa en esta dinámica, el héroe.
¿Qué es el héroe? Es una figura que toma diversas formas a lo largo de las diversas narraciones, sean literarias o de medios contemporáneos como la televisión y el cine. Con el héroe empieza una larga tradición de historias que se remontan desde el Poema de Gilgamesh hasta la serie televisiva La leyenda de Korra. En las primeras narraciones el héroe proviene de un estirpe divina. La protagonista es parte de una serie de reencarnaciones por lo cual califica para esta primera característica del héroe.
El segundo aspecto que podemos encontrar es la ambivalencia del personaje. Cada uno de los héroes contemporáneos atraviesa por una serie de pruebas. Un análisis riguroso sería largo, no obstante podemos señalar que Korra transita por estas pruebas hasta convertirse en una figura honorable.
El contexto social influye en la configuración del personaje y en este caso no es la excepción. Los creadores se atrevieron a mostrar a una mujer morena como figura principal. El físico de Korra no alude a la femineidad culturalmente aceptada. La configuración de su cuerpo está inspirado en una fisonomía atlética sin exaltar la sexualidad, contrario a lo que se observa en el personaje de la Mujer Maravilla. El final de la serie resultó inesperado para muchos seguidores. La protagonista decide junto con otro personaje irse de vacaciones. La última escena muestra a las dos mujeres tomadas de la mano. Los propios creadores han aceptado el guiño sobre la orientación bisexual de la protagonista.

Para finalizar podemos señalar que la serie permite reflexionar sobre varios aspectos de nuestra contemporaneidad desde un ángulo poco explotado por las narrativas convencionales. Varios de los héroes que observamos en diversas películas comerciales siguen reforzando estereotipos de género mediante la hiper masculinización o la hiper feminización. La leyenda de Korra puede ofrecernos una alternativa ante estos héroes canónicos y de paso una reflexión sobre la política y los conflictos sociales actuales.